Antes de ir no encontré apenas información sobre cosas interesantes, excepto por un foro en el que un chico había escrito algo y logré contactar con él. Gracias a eso conseguí conexión a internet en la habitación por ejemplo. Entenderéis esto en cuanto leáis las instrucciones que abajo os pongo.
Como ya comenté, con una suerte tremenda conseguí una habitación individual en la residencia. En principio no quedaban habitaciones pero debió de haber una cancelación y se quedó libre una habitación individual. Este detalle puede no parecer demasiado importante para mucha gente, y realmente para mí al final iba a ser un detalle sin demasiada importancia, pero en principio me apetecía tener mi espacio por si en algún momento quería estar solo. Sin embargo, casi todo el mundo que estuvo en habitación compartida estaba solo, ya que la escuela no estaba llena ni mucho menos, así que sobraban camas del alojamiento en las habitaciones dobles. Y, los que no estaban solos, se solían llevar muy bien.
La residencia está muy bien, la habitación me resultó muy cómoda y GRANDE. Tiene unas normas muy estrictas, sobre todo con los estudiantes de la escuela de idiomas Embassy CES. Los estudiantes de esta escuela residen sólo en las plantas 15, 16 y 17. Sólo podíamos ir a esas 3 plantas y, por supuesto, a la planta baja y al sótano (en el sótano estaba la lavandería y el gimnasio). Cuando digo que tienen normas estrictas me refiero a que son más restrictivos respecto a los estudiantes de la escuela de música, ya que ellos pueden meter alcohol en las habitaciones (si son mayores de 21 años, por supuesto) y pueden llevar un invitado a la residencia durante el día. Nosotros no podíamos hacer ninguna de las 2 cosas, pero en realidad no es un problema realmente grande (empezando porque igualmente la gente lo acababa haciendo).
Según está tomada la foto que os acabo de enseñar, a la izquierda tenemos la recepción, donde hay que identificarse cada vez que se entra y se sale. A la derecha tendríamos la puerta de entrada, al final de una entrada muy generosa. Justo detrás de mí existían 3 silloncitos ya que la gente puede estar esperando allí sentada o simplemente puedes bajar con el portátil a conectarte a internet Wifi.
Al fondo se ven dos dobles puertas. Las de la izquierda son la entrada para los residentes de la escuela de música. Se necesita tarjeta de acceso para poder abrirlas. Las de la derecha estaban abiertas, eran para nosotros, los estudiantes de la escuela de idiomas Embassy CES.
Ahora voy a enumerar varias cosas por separado:
Internet:
-Las habitaciones disponen de conexión a internet pero no es WiFi. Es necesario llevar un cable de conexión Ethernet. Si no se lleva ese cable, existe la posibilidad de comprar el cable en la residencia (cuesta unos 10$). También se puede comprar en cualquier otra tienda (AT&T por ejemplo), así que no es muy problemático. La conexión a internet de las habitaciones está gestionada por la escuela de idiomas Embassy CES, así que muchas páginas web están prohibidas (por ejemplo: Youtube).
-Existe conexión a internet WiFi en la planta baja, al lado de la recepción, donde están los 3 sillones que he comentado y que usualmente están ocupados, pero el suelo no es demasiado incómodo. Es un buen sitio si quieres conocer gente desde el principio. Esta conexión es totalmente libre y no hay páginas prohibidas, ya que está gestionada por la residencia. Además, es infinitamente más rápida que la conexión de la habitación.
-Creo que iban a poner conexión WiFi en cada planta, pero dijeron que tardarían un tiempo. De esto último no estoy para nada seguro.
-Además, existe internet Wifi en la sexta planta, sobre lo cual ya os comenté en mi aventura con los ascensores y mi intento de volver a mi habitación dado que está prohibido el acceso a aquella planta para los estudiantes de la escuela de idiomas.
Residencia:
-La residencia tiene varias direcciónes porque tiene varias puertas. La puerta que se debe utilizar es la de la dirección: 124 Claremont Avenue. Si un taxista no sabe exactamente dónde está la calle (cosa que ocurre comúnmente), lo suyo es indicar hacia la estación de metro 125th St, que está realmente cerca. Esta parada de metro está en Broadway Avenue, así que Claremont Avenue es la calla paralela. Es muy fácil llegar. En Claremont hay 2 puertas para la residencia, pero sólo se puede utilizar una de ellas. Un cartel lo indica perfectamente en la puerta que no se puede utilizar.
-Se encuentra en la parte noroeste de Manhattan. Para ir a la escuela hay que tomar la línea 1 (color rojo) en la parada 125th St (se puede tomar en la 116th pero está mucho más lejos andando) y es directo hasta la parada 28th St. Sin embargo, si se quiere ahorrar tiempo, uno descubre que las líneas 2 y 3 (color rojo también) no paran en todas las estaciones, así que en la parada 96th St se puede tomar alguna de esas dos líneas y bajarse antes de la 28th (en Time Square), para de nuevo tomar la línea 1. Eso ahorra unas 7 estaciones, lo cual es más de 15 minutos. Si se toma la línea 1 directamente, por la mañana se puede tardar unos 45 minutos en llegar a la escuela, aunque a medio día a la vuelta se tarda mucho menos porque hay menos gente, así que el tren para menos rato en cada estación.
Hablando de estaciones de metro, aquí os pongo unas fotillos de las mismas. Es un medio de transporte bastante bueno, es rápido y relativamente seguro. De vez en cuando uno ve a un loco que otro pero, al menos en mi caso, no me ha pasado nada. Eso sí, está sucísimo. Tuve la suerte de que al ser invierno, no hacía demasiado calor dentro, pero al parecer en verano aquello es una sauna.
-Recomiendo comprar un abono transportes que sirve tanto para el metro como para el autobús. Se compra en la misma estación de metro y se puede pagar con tarjeta de crédito. En concreto como yo iba a estar 3 semanas, compré la tarjeta de 1 mes con viajes ilimitados (existe otra tarjeta que tiene un número de viajes máximo cada día). Este abono transportes cuesta $81, es del tamaño de una tarjeta de crédito y es fino, con una banda magnética, de papel muy satinado, lo cual quiere decir que si se moja un poco, no se estropea del todo, pero si se moja mucho, ya puedes pedir que te lo cambien. Ojo con el metro: una vez que pasas los tornos de acceso, si sales tienes que volver a esperar más de 10 minutos para poder volver a entrar. Usualmente suele servir que le digas a la persona que está en la taquilla que no lo sabías y que te abra la puerta de acceso, pero suelen poner mala cara (obviamente).
-Volviendo a la residencia. En la residencia te entregan la llave de la habitación y una tarjeta de identificación. La tarjeta la tienes que enseñar SIEMPRE que quieres entrar a la residencia, aunque sólo hayas salido a la puerta de la calle a fumar. Así que es bueno llevarla siempre encima. Cuando llegas en recepción llamarán a uno de los 3 encargados de Embassy CES en alojarte, y bajarán a buscarte a recepción. Durante el fin de semana están prácticamente todo el día pero el check-in sólo se puede hacer a partir de las 3 de la tarde, y entre semana hasta las 7 de la tarde no se puede. Es conveniente avisar de esto porque los encargados de alojarte son chicos jóvenes que trabajan y salen fuera de la residencia cuando no están en su horario de trabajo, así que como los días de diario están de 7 pm a 9 pm, si el avión llega a una hora distinta es conveniente avisar. Como ya he dicho, si se llega el fin de semana, no suele haber problema porque están casi todo el día. La atención es realmente amable por su parte, aunque ya me comentaron dos chicas que el chico que las recibió no fue demasiado amable. Esto es porque el tipo en cuestión es muy serio, irónico a veces, y posiblemente quiera impresionar a los recién llegados para que no se desmadren. Pero yo no tuve ningún problema con él cuando requerí de su ayuda.
-La lavandería funciona comprando una tarjeta que se recarga y cuesta $5 sin saldo, así que habrá que recargar otros $5 para poder lavar. La tarjeta se compra en la misma sala de la lavandería. Cada lavado cuesta aproximadamente 1,25$ y el secado 1,5$ y, aunque había gente que no estaba demasiado contenta con la lavandería, a mí me parece que funcionaba perfectamente y está bastante limpia. La secadora era impresionantemente efectiva, cosa que en San Francisco me decepcionó un poco ya que tenía que ponerla dos veces para obtener la ropa totalmente seca.
-Las habitaciones no tienen nevera ni televisión. Si se quiere una nevera se puede alquilar por meses por unos $70 al mes. La sala de estar es un buen sitio para conocer a gente y tan sólo tienes que esperar un rato a que aparezcan mientras ves la televisión. No hay acceso a ninguna cocina, ya que se encuentra en la 6ª planta.
-Las habitaciones tienen un aparato de calefacción y aire acondicionado. La residencia no proporciona toallas pero sí proporciona sábanas. Si se tiene frío se puede pedir una manta extra. La calefacción calienta de manera extraordinariamente rápida pero, como siempre, me resulta increíblemente agobiante la calefacción de aire. Seca demasiado el ambiente. Eso sí, hacía un ruido rarísimo, incluso apagado. Apagado sonaban burbujitas por los conductos de agua que tiene. Encendido hacía un ruido de calefactor de aire (los ventiladores) y, en algunos casos, de repente sonaba un pitido agudo que iba incrementando su volumen hasta que parecía que iba a explotar. Pero no explotaba, simplemente de repente el sonido desaparecía, para regresar a los 3 ó 4 minutos. Al cabo de media hora el pitido desaparecía (o a lo mejor es que me acostumbraba a él).
-El lavado de las sábanas corre por cuenta del estudiante. La limpieza de la habitación se puede solicitar pero se trata de que un miembro del personal de limpieza viene a una hora indeterminada el fin de semana por la mañana y llama a tu puerta. Si estás en la habitación y abres, la limpia; si no, no la limpia. Pero si quieres pasar la aspiradora puedes pedírsela a alguno de los encargados que te recibieron en sus horas de trabajo. Su sitio de trabajo está en la planta 17 nada más salir de los ascensores. El suelo de mi habitación tenía un montón de manchas negras, como cuando se cae una bebida con mucho azúcar al suelo y luego se pisotea y se queda una mancha negra (pero por suerte no era pegajosa ni nada). Nada más llegar a la residencia te dan una hoja en la que escribes los defectos que encuentras en la habitación, ya que si al marcharte hay algo que no aparecía en la hoja y está roto, lo tienes que pagar (hay que dejar una fianza en efectivo o el número de la tarjeta de crédito). Cuando informé de la mancha del suelo tuve una conversación curiosa con el tipo que no caía bien a las chicas que mencioné antes:
-Dani: hola, traigo la hoja con los desperfectos de la habitación.
-Tipo: ¡oh! Muy bien, muchas gracias. ¿Algún desperfecto que quieres que arreglemos?
-Dani: bueno, en realidad no, sólo que la lámpara no se mantiene en pie por sí sola y hay que tenerla apoyada contra el mueble.
-Tipo: bueno, eso suele pasar, la campana de la lámpara es demasiado ancha y pesada, y el palo que la sostiene es demasiado fino.
-Dani: exacto, eso mismo pensé yo, pero quería informaros por si acaso, no quiero tener que pagar nada luego.
-Tipo: muy bien, te entiendo.
-Dani: y..., bueno, había otra cosa que quería comentar...
-Tipo: dime...
-Dani: el suelo de mi habitación presenta una enorme e irregular mancha negra como si fueran rayajos o como si alguien hubiera tirado una bebida con mucho azúcar o alcohol y se hubiera secado.
-G: ummm..., ¿tienes bebidas alcohólicas en tu habitación? Pero si está prohibido! - poniéndose de pie.
-Dani: nono, digo que es "COMO SI ALGUIEN HUBIERA DERRAMADO UNA BEBIDA"... No sé exactamente qué sera.
-G: ummm... ¡Ah! Estoy plenamente seguro de que es de los muebles. Quien estuviera antes movió la posición de los muebles (cosa que puedes hacer tú si quieres) y debió dejar manchado el suelo. Menudo susto. Pues nada, pasará alguien a fregar tu habitación.
-Dani: ah vale, muchas gracias, si a mí no me molesta, simplemente quería que lo supiérais para que al verlo después no me echárais nada en cara.
-Tipo: ¡oh! Muy bien, muchas gracias. ¿Algún desperfecto que quieres que arreglemos?
-Dani: bueno, en realidad no, sólo que la lámpara no se mantiene en pie por sí sola y hay que tenerla apoyada contra el mueble.
-Tipo: bueno, eso suele pasar, la campana de la lámpara es demasiado ancha y pesada, y el palo que la sostiene es demasiado fino.
-Dani: exacto, eso mismo pensé yo, pero quería informaros por si acaso, no quiero tener que pagar nada luego.
-Tipo: muy bien, te entiendo.
-Dani: y..., bueno, había otra cosa que quería comentar...
-Tipo: dime...
-Dani: el suelo de mi habitación presenta una enorme e irregular mancha negra como si fueran rayajos o como si alguien hubiera tirado una bebida con mucho azúcar o alcohol y se hubiera secado.
-G: ummm..., ¿tienes bebidas alcohólicas en tu habitación? Pero si está prohibido! - poniéndose de pie.
-Dani: nono, digo que es "COMO SI ALGUIEN HUBIERA DERRAMADO UNA BEBIDA"... No sé exactamente qué sera.
-G: ummm... ¡Ah! Estoy plenamente seguro de que es de los muebles. Quien estuviera antes movió la posición de los muebles (cosa que puedes hacer tú si quieres) y debió dejar manchado el suelo. Menudo susto. Pues nada, pasará alguien a fregar tu habitación.
-Dani: ah vale, muchas gracias, si a mí no me molesta, simplemente quería que lo supiérais para que al verlo después no me echárais nada en cara.
Uno se va con sensación de que se ha pasado poniendo defectos en la hoja, como si fuera un pesetero y no quisiera pagar ni una mísera mancha en la pared. Pero en definitiva uno está lejos de su casa, en un entorno desconocido, con comportamientos y leyes distintas, etc.
Efectivametne, al llegar a la habitación comprobé que al mover la silla, se quedaba marcado el suelo. Misterio solucionado.
Efectivametne, al llegar a la habitación comprobé que al mover la silla, se quedaba marcado el suelo. Misterio solucionado.
-Por último de momento, recomiendo que si se va al aeropuerto de Newark y sólo se lleva una maleta, se tome la línea de tren Airtrain que te lleva hasta la estación Penn Station en Manhattan. Allí, dentro de la misma estación se puede tomar el metro, línea 1 (roja) hasta la parada 125th St. De esta forma el trayecto cuesta menos de $20. Yo no podía tomar esta opción ya que llevaba 2 maletas y era incómodo ir en el tren y el metro con ellas, así que en este caso lo mejor es reservar una Shuttle Van, que cuesta unos $20 y te dejan en la puerta de la residencia.
Creo que no se me olvida ningún detalle curioso como los que he escrito.
-En definitiva, la residencia está muy bien. Tiene unas normas muy estrictas que te entregan escritas en papel cuando llegas y que son diferentes al "Handbook" de Manhattan School of Music que había descargado de su página web y que fui leyendo en el avión.